
La nieve cae lentamente
sobre la piedra que te mantiene callada,
y mientras en mi mente aguardas latente,
mientras no para de llover en mi almohada.
Tranquila me quedas mirando
y no puedo evitar quererte,
corro hacia ti como en mis sueños
y te beso apasionadamente
Te apagas lentamente y sin avisarme,
poque lo pájaros ya no cantan,
y al amor la muerte llegó a vencerle.
como cada noche me mantengo en tu lecho
sin palabras, ni amor, ni vida,
mientras me desangro por las cosas que ya pude no haber hecho.
(2005, La Serena)

